Parece que el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao (SAPAS) bajó su dinámica de trabajo que tenía, al menos en la administración anterior, donde se veían los proyectos y el compromiso en temas de capacitación de los empleados, las nuevas inversiones y firmas de acuerdos con otros organismos en materia de colaboración con el fin de buscar una mejora en el servicio.

Sin embargo, casi a finales de año siguen sin nombrar algunas carteras de titulares como es el encargado de comunicación social pues desde que salió Jorge Briseño nadie atiende esa cartera, que dicho sea de paso, con Jorge Briseño el área destacó por su profesionalismo. Tal vez es lo que falta que se informe a la sociedad y se mantenga una transparencia por parte del organismo autónomo para que la gente conozca de mejor manera en que se gastan sus impuestos.

 La presidenta Municipal Melanie Murillo Chávez, debería meter mano y ayudar a que el presidente del Consejo, José Antonio Arellano Sabanero, entienda que la administración va mas allá del Sindicato de trabajadores del organismo y que tiene compromisos con la sociedad, donde hay muchos temas de rezago en el servicio de agua potable e infraestructura, pues aunque se trate de una entidad autónoma el Ayuntamiento también tiene injerencia en su buen funcionamiento.

Sin embargo, Melanie ya tiene muchos frentes que atender y rezagos por superar como es la falta de trabajo en direcciones y áreas como son Desarrollo Social, Obra Pública, Fiscalización, las cuales dejan mucho que desear en materia de resultados, pues parece que están de vacaciones permanentes, pero esa es otra historia que se manejará de manera independiente.

Ojalá que en este fin de año, la reflexión sea ponerse a trabajar y dar mejores resultados, pues solo algunas consejeras tienen dicho compromiso y tienen el perfil profesional.